Hanns Seidel Stiftung Colombia, en alianza con la Misión de Observación Electoral (MOE), llevó a cabo el pasado 6 de mayo de 2026 la presentación del informe “Un año de la Ley Estatutaria 2453 de 2025: avances, vacíos y desafíos” en Bogotá. Este espacio de diálogo se organizó con el propósito de ofrecer un balance técnico sobre el primer año de vigencia de la norma y reconocer los obstáculos que aún persisten para garantizar el derecho de las mujeres a una vida política libre de violencias.
Colombia
Balance de la Ley Estatutaria 2453: avances y retos en la protección de las mujeres en la política
El evento reunió a entidades del Estado, representantes de las embajadas de Suecia y España, y organizaciones de la sociedad civil. El evento también contó con la participación de mujeres congresistas, entre ellas la congresista Catherine Juvinao, autora de la norma. Este espacio facilitó un intercambio técnico directo entre tomadores de decisiones y lideresas, lo que permitió diagnosticar las barreras en la implementación efectiva de la ley.
Análisis técnico y desafíos institucionales
A través del diálogo se sistematizaron buenas prácticas y lecciones aprendidas, contrastando los avances significativos de la normativa con las insuficiencias en la respuesta institucional actual. La jornada profundizó en los hallazgos del equipo de Inclusión y Diversidad de la MOE, enfocado en la discusión sobre la Violencia contra las Mujeres en Política como un problema estructural. El análisis permitió detectar "nodos críticos" y fallas operativas, fundamentales para trazar rutas de mejora en la coordinación interinstitucional.
Balance de seguridad y compromiso democrático
Entre noviembre de 2025 y marzo de 2026 se registraron 80 agresiones contra lideresas, incluyendo amenazas, atentados y asesinatos. No obstante, se contrastó esta situación con las fortalezas del país, destacando el compromiso de la red de mujeres líderes y la existencia misma de una Ley Estatutaria en firme, la cual representa una herramienta poderosa para exigir garantías y transformar las sombras de la violencia en entornos seguros para la democracia.
El encuentro logró definir oportunidades concretas de mejora y una hoja de ruta para fortalecer la implementación de la ley. El impacto final para las mujeres y la comunidad es el avance hacia un ejercicio político donde la participación no sea un riesgo, asegurando que las lecciones aprendidas en este espacio se conviertan en acciones que garanticen una política libre de discriminación y violencia en todos los territorios del país.
